
Cuando llega el momento de equipar un almacén o taller, la elección de las estanterías metálicas para almacén es una de las decisiones que más condiciona el trabajo diario. El sistema que se instale determina cómo se carga, cómo se accede al producto y qué maquinaria hace falta. Cuatro sistemas copan la mayor parte del mercado: paletización, media carga, picking y malla. Cada uno responde a unas necesidades de carga, altura y tipo de mercancía distintas.
Los cuatro sistemas de estanterías metálicas más habituales
Estanterías de paletización (rack selectivo)
Es el sistema habitual en almacenes de distribución y logística. La mercancía llega en palé y se carga con carretilla elevadora o transpaleta eléctrica. La carga por nivel oscila entre 800 kg y 3.000 kg, según el perfil del larguero y la longitud del vano.
La altura de los tramos se adapta a naves de hasta 10 o 12 metros, lo que permite aprovechar el volumen disponible sin ampliar la planta. El punto débil es el pasillo: la carretilla necesita espacio para maniobrar, y eso reduce el aprovechamiento del suelo.
Estanterías de media carga
Las baldas metálicas de media carga soportan entre 150 kg y 500 kg por nivel, según el perfil y la separación entre soportes. La carga se hace a mano o con transpaleta manual, sin necesidad de maquinaria.
Es el sistema más común en talleres de tamaño medio, almacenes de repuestos, distribuidores de materiales de construcción y cualquier negocio que maneje cajas, herramientas, bobinas de cable o cubos de pintura. La altura recomendada para uso manual sin plataformas intermedias es de 2,5 a 3 metros.
Estanterías de picking
El picking es la preparación de pedidos uno a uno, referencia por referencia. Para ese tipo de operativa, la estantería de picking organiza producto pequeño en bandejas o cajones que se extraen a mano con rapidez.
La carga por balda ronda los 50-150 kg, pero el dato relevante aquí no es el peso sino la accesibilidad: cada referencia tiene que ser localizable y extraíble en segundos. Combina bien con cajas de plástico normalizadas, lo que facilita el etiquetado y la identificación visual.
Uso habitual: recambios de automoción, componentes electrónicos, ferretería fina, consumibles de taller como tornillería, casquillos y arandelas.
Estanterías de malla
La balda de malla sustituye la chapa maciza por una rejilla soldada. La ventaja es práctica: se ve el contenido desde varios ángulos sin tocar la mercancía. También mejora la circulación de aire, útil en zonas de secado, cámaras o locales con exigencias de ventilación.
La carga soportada suele estar entre 100 kg y 250 kg por balda. No sirve para piezas pequeñas que puedan caer entre la rejilla ni para cargas pesadas. En almacenes de carpintería o laminados, permite inspeccionar el estado del material sin desplazarlo.
Criterios para elegir las estanterías metálicas para almacén
Peso por balda: el dato que manda
El error más habitual es calcular la carga por el artículo más pesado en solitario. Lo correcto es sumar todo lo que va a estar en un mismo nivel y añadir un 20% de margen. El resultado es el peso de diseño con el que hay que comparar los catálogos.
Un detalle que se pasa por alto: la carga por balda que indica el fabricante depende de la longitud del vano libre. A mayor distancia entre soportes, menor resistencia. Comparar catálogos con vanos distintos no tiene sentido; hay que pedir siempre la ficha con el mismo vano.
Altura del local
La altura libre bajo viga determina cuántos niveles son aprovechables. Con menos de 3 metros, un rack de paletización con carretilla no tiene recorrido. Lo lógico en ese caso es media carga o picking accesible a mano.
A partir de 5 o 6 metros de altura, la paletización empieza a compensar. El coste del suelo se amortiza subiendo, no ampliando la nave.
Cómo se mueve la mercancía
El tipo de manipulación es tan importante como el peso. La misma mercancía puede ir en un sistema u otro según cómo se cargue y descargue:
- Palé con carretilla o transpaleta eléctrica: paletización.
- Cajas o bultos a mano, acceso frecuente: media carga.
- Muchas referencias pequeñas, rotación alta: picking.
- Producto que necesita verse o ventilarse sin moverlo: malla.
Tabla comparativa de los cuatro sistemas
| Sistema | Carga por balda | Forma de carga | Adecuado para |
|---|---|---|---|
| Paletización | 800-3.000 kg | Carretilla / transpaleta eléctrica | Palés, distribución, logística |
| Media carga | 150-500 kg | Manual / transpaleta manual | Cajas, herramientas, repuestos |
| Picking | 50-150 kg | Manual, referencia por referencia | Consumibles, recambios, ferretería |
| Malla | 100-250 kg | Manual | Producto que requiere visibilidad o ventilación |
Ejemplos en talleres y almacenes
Un taller de mecanizado habitual trabaja con varios sistemas a la vez: media carga para herramientas y material en proceso, picking para tornillería y consumibles, y, si recibe materia prima en palé, uno o dos pasillos de rack selectivo cerca de la puerta de carga.
Un distribuidor de ferretería suele combinar rack para el volumen principal y un área de picking junto a la zona de expedición, donde están las referencias que salen más veces al día.
En almacenes de hostelería o alimentación, la malla es la opción habitual en cámaras y zonas de preparación: facilita la limpieza y permite ver el estado del producto sin mover nada.
Los tres ejemplos tienen algo en común: ninguno se apoya en un único sistema.
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